Periódico mensual de distribución gratuita Zona Oeste, Gran Buenos Aires, Argentina
Año XV - Nº 179
FEBRERO
2017
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EN HOMENAJE A SAN VALENTÍN

El día de los enamorados

El 14 de febrero, Día de los enamorados, se recuerda a San Valentín y millones de personas alrededor del mundo intercambian tarjetas, mensajes y obsequios para demostrar el amor, el cariño y la amistad que sienten por sus seres más queridos.

San Valentín fue incorporado al santoral en 1969 cuando la Iglesia decidió erigirlo como patrón de los enamorados y decretó el 14 de febrero como día indicado para esta festividad. Se dice que lo hizo para acabar con una famosa festividad pagana de fertilidad, en honor del dios Lupercus, que provenía de la antigua tradición romana. Pero sin duda alguna fue la gente quien adoptó a San Valentín como el patrón del amor por excelencia.

El Día de San Valentín se conmemora en todo el mundo y tal como se practica hoy, esta costumbre se inició en los países de habla inglesa en el siglo XVIII. En la actualidad en la mayoría de los países Occidentales celebran el Día de San Valentín como Día de los Enamorados y Día de la Amistad y la gente envía tarjetas de felicitaciones llamadas valentines a sus enamorados, amigos, y miembros de su familia. Muchos valentines tienen versos románticos, y otros tienen figuras y versos humorísticos. Muchos dicen «Sé mi Valentín».

A través de los siglos se han conjugado toda una serie de leyendas y tradiciones que intentan explicar el origen de este día tan especial, esta es una de las más populares:

El Día de San Valentín: La Leyenda

Situémonos en el año 270 d.C. Roma está en plena decadencia y toda ayuda es poca para evitar que el Imperio se desmorone. El emperador Claudio III, que sabe lo que se juega en el campo de batalla, piensa que los hombres casados rinden menos porque están emocionalmente ligados a sus familias, y que los solteros son mejores soldados. Así que prohíbe el matrimonio. Por supuesto, la noticia no es bien acogida. Valentín, un obispo cristiano, decide quejarse a su manera y en secreto comienza a unir en sagrado matrimonio a las parejas de jóvenes enamorados que a él acudían.

Cuando el emperador lo descubre hace detener a Valentín e intenta convencerle para que renuncie al cristianismo y como no lo consigue, lo condena a morir.
Durante las últimas semanas de su vida, algo impresionante sucedió: El carcelero, habiendo visto que Valentín era un hombre de letras, pidió permiso para traer a su hija, Julia, para recibir lecciones de él. Julia, que era ciega desde su nacimiento, era una joven preciosa y de mente ágil. Valentín le leyó cuentos de la historia romana, le enseñó aritmética y le habló de Dios. Ella vio el mundo a través de los ojos de Valentín, confió en su sabiduría y encontró apoyo en su tranquila fortaleza.

- ¿Valentín, es verdad que Dios escucha nuestras oraciones?, Julia le preguntó un día.
- Sí, mi niña. Él escucha todas y cada una de nuestras oraciones, respondió Valentín.
- ¿Sabes lo que le pido a Dios cada noche y cada mañana? Le pido mi visión, tengo grandes deseos de ver todo lo que me has contado.
- Gloria a Dios! exclamó Valentín. Y Julia pudo ver.

En la víspera de su muerte, Valentín le escribió una última carta a Julia pidiéndole que se mantuviera cerca de Dios y la firmó: De Tu Valentín, iniciando así la tradición de enviar mensajes de amor.

Fue ejecutado el día siguiente, el 14 de febrero del año 270, cerca de una puerta que más tarde fuera nombrada Puerta de Valentín para honrar su memoria. Está enterrado en la que es hoy la Iglesia de Praxedes en Roma. Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. Hoy, el árbol de almendras es un símbolo de amor y amistad duraderos.




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