Periódico mensual de distribución gratuita Zona Oeste, Gran Buenos Aires, Argentina
Año XV - Nº 180
MARZO
2017
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ADIESTRAMIENTO CANINO

Perros responsables

“Tobi, ¡que está recién operada!”. Con esta frase tan rotunda, la dueña de Tobi pretendía que éste no se acercara a mi perra Nika después de que yo le hubiera informado a ella de la situación (aunque era evidente que algo le pasaba ya que mi perra llevaba una malla protectora en el abdomen). Cuando Tobi, haciendo caso omiso de la indicación de su dueña, seguía tirando de la correa en dirección a Nika me dirigí a la señora diciendo: “Perdón, pero creo que Tobi no le está entendiendo” a lo que ella me respondió: “No creas, lo entiende todo”.

Entendamos a nuestros perros, pero comprendiendo que ellos no entienden todo.

Finalmente pudo sujetar a Tobi e impedir que llegara hasta mi perra quien, al parecer, tampoco “había entendido” muy bien que estaba recién operada y que no le convenían los efusivos encuentros con otros perros, aunque en su caso estaba más que justificado ya que en ningún momento se me había ocurrido explicárselo convencido de que no lo entendería. Además, cuando el veterinario me daba las indicaciones precisas para el post-operatorio, ella todavía estaba bajo los efectos de la anestesia.

Este suceso, que a simple vista puede resultar anecdótico, deja de serlo cuando pensamos en la cantidad, no de Tobis, sino de dueños de Tobis que existen y que están absolutamente convencidos de que sus perros son capaces de entender cualquier situación y actuar de forma cuando menos responsable ante la misma. Esto no tendría mayor importancia si no fuera porque en numerosas ocasiones esta creencia tiene consecuencias nefastas para los perros. Cuando estas personas, convencidas de la “capacidad de entendimiento y raciocinio” de sus perros, se enfrentan a una situación en la que sus perros se comportan de forma “no adecuada” generalmente surge el conflicto y el perro en la mayoría de las ocasiones es reprendido o castigado de forma verbal e incluso física. ¿Por qué? Está claro. Si el perro es capaz de entender una situación y no actúa responsablemente es porque, según su dueño, no le da la gana. Desde luego, esto es algo que ellos no están dispuestos a permitir y, por tanto, tienen que reprender a su perro. Si su perro es capaz de entender todo, también entenderá que lo castiguen por no actuar “como sabe que debería hacerlo”.

Examinemos el caso de Tobi: cuando Tobi ve a mi perra, quien debido a la intervención lleva una venda protectora, tendría que entender que Nika está convaleciente y que, por tanto, no le conviene que se le vaya a saludar alegremente. Además, yo se lo había comunicado a su dueña mientras que ésta permitía que Tobi se fuera acercando a Nika. Pero claro, a lo mejor esto sea poner el listón demasiado alto para Tobi. Su dueña, quizás consciente de la dificultad que puede suponer para Tobi sacar esa conclusión por la simple observación del vendaje (lo podría confundir con un abrigo), le ayuda inmediatamente con el siguiente mensaje: “Tobi, que está recién operada”. Su dueña ha comprendido la situación, se la ha explicado a Tobi y a partir de este momento, para ella, Tobi no tiene excusas. Ahora resulta obvio que Tobi es consciente de la situación y que, por tanto, debe actuar de forma responsable para que mi perra no sufra ningún daño, ¡para eso lo entiende todo! Si no lo hiciera, Tobi estaría no sólo actuando de forma irresponsable sino que además mostraría muy poco respeto o ninguno a nuestro consejo. La dueña no puede pasar esto por alto y, por lo tanto, tienen que reprender a Tobi. En este apartado, los dueños de los distintos Tobis, tienen diversas tácticas:

• Represión verbal: “Tobi, pero mira que sos desobediente, dale, vamos y dejá a la perrita que ya te dijeron que está enfermita” “¿Pero no ves que la perrita está mal?, dale dejala y vení” “Tobi, ¿no escuchaste a su dueño?” “Vení acá, rebelde, sos un rebelde”

• Represión física: Tirón de correa, golpes, pellizcos, patadas. Tras aplicar alguna de estas modalidades o todas…, los dueños de Tobis piensan que tras este tipo de episodios, sus perros aprenderán a comportarse de forma responsable ante cualquier otra situación y no se les ocurrirá volver a ignorar los consejos u órdenes de sus dueños.

¿Cuándo se darán cuenta de que sus Tobis no entienden lo que ellos creen o pretenden que entiendan?

Entendamos a nuestros perros, pero comprendiendo que ellos no entienden todo. No les traspasemos esa responsabilidad de forma cómoda e irresponsable: “Como creo que ya lo entendiste o ya te avisé, ahora a ver cómo te comportás, es cosa tuya Tobi”.

Optemos por algo mejor: “Como sé que sos un perro, me comportaré de forma responsable, evitando que tu comportamiento de perro pueda ponerte en peligro o molestar a alguien, no te preocupes, es cosa mía Tobi”.

Si tan difícil nos resulta entender a nuestros perros, no optemos por la vía fácil de pensar que ellos son como nosotros.

Asumamos nuestra responsabilidad como dueños y preocupémonos por saber qué es un perro, cómo entiende y ayudémoslo para que se sienta comprendido. Esto hará que se sienta tranquilo y seguro de sí mismo. Nuestra responsabilidad no acaba donde empieza la de nuestros perros. Con ellos, no acaba nunca.

Asesoró:
Dingo, Adiestramiento Canino
Cel: 15-5751-5789



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