Periódico mensual de distribución gratuita Zona Oeste, Gran Buenos Aires, Argentina
Año XVI - Nº 188
NOVIEMBRE
2017
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EDITORIAL

Prevenir la corrupción

Es difícil escuchar en televisión alguna idea enriquecedora, que resulte novedosa, que a uno le abra una ventana que permita una mirada distinta de la que tenía hasta ese momento, sobre todo si el tema está vinculado a las cuestiones políticas.

En general el televidente se encuentra con conductores, panelistas, periodistas, invitados, que discuten sin escucharse y repiten una y otra vez el libreto que tienen aprendido y del que no se van a apartar porque si hay un pecado en política es reconocer que el otro tiene razón.

Sin embargo cada tanto, en el medio del fárrago de enunciados huecos, surge una palabra diferente. Así sucedió con la asistencia a uno de los tantos programas en los que se discute la “actualidad” de una especialista en control de la corrupción, la joven doctora Natalia Volosín.

El tema en la mesa giraba en torno a las recientes detenciones de Julio De Vido y Amado Boudou, si la justicia es lenta o no es lenta, si lo jueces se alinean con la dirección en la que soplan los vientos del poder, si estos jueces de hoy, tan salpicados de hechos poco claros como aquellos a quienes juzgan pueden llevar adelante esta tarea o es necesario removerlos.

Pero en medio de una infinidad de frases remanidas en uno y otro sentido Volosín hizo una interesante reflexión en cuanto a que el problema hacia el futuro no iba a tener una solución de fondo cambiando los jueces, ni cambiando los procedimientos, ni metiendo finalmente presos a todos los que hoy están sospechados de corrupción porque tarde o temprano vendrán otros y el ciclo volverá a repetirse.

¿Qué sugirió entonces? Una política preventiva de la corrupción. He ahí una idea interesante. ¿De qué se trataría esta política preventiva? De instrumentar los controles necesarias para que el hecho de corrupción no tenga posibilidades de ser concretado. Entonces ni habría funcionario corrupto, ni dinero que en vez de ser utilizado a favor de los intereses generales termine en un bolsillo particular, ni jueces que extorsionan con la aceleración y el freno de las causas.

El concepto de prevención es una idea que se ha desarrollado en numerosos campos de la actividad humana y hasta ha sido tenido en cuenta en los dichos populares: “Mejor es prevenir que curar”.

Justamente la medicina preventiva es uno de los campos donde más se ha desarrollado pero también en otras áreas como pueden ser las paradas de mantenimiento en las fábricas para evitar la parada no programada por una falla no detectada o algo tan cotidiano como la revisión periódica del auto.

Así que con seguridad aplicar una política preventiva contra la corrupción arrojaría resultados positivos. El núcleo de los actos de corrupción se centra en áreas bien definidas y que se conocen, las áreas de compras del Estado, ya sea a nivel municipal, provincial o nacional, la obra pública, la asignación de recursos.

Estaría bueno instrumentar los mecanismos necesarios para que el funcionario, independientemente de su honestidad, no tenga la posibilidad de desviar recursos.

En tiempos de tanta tecnología no debe ser imposible.

Nos reencontramos en diciembre.


La abogada especialista en control de la corrupción, Natalia Volosin


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