Lyan Gómez, el orgullo de Laferrere que brilla en el taekwondo argentino
El joven deportista formado en Taekwondo Laferrere recibió un reconocimiento de la institución por su destacada trayectoria en competencias nacionales e internacionales. Un ejemplo de que en Gregorio de Laferrere el esfuerzo de los pibes también se valora fuera de la cancha de fútbol.
El taekwondo también tiene su lugar de orgullo en Gregorio de Laferrere. Lyan Gómez, joven deportista surgido de las filas de Taekwondo Laferrere, fue reconocido por la institución por su destacada trayectoria tanto en torneos nacionales como internacionales.
En un barrio donde el fútbol muchas veces acapara todas las miradas, la historia de Lyan muestra que hay otros caminos para destacar. Formado desde chico en el club local, el atleta ha acumulado logros que lo posicionan como una de las promesas del taekwondo argentino. Su dedicación y constancia fueron destacadas en un acto que reunió a dirigentes, entrenadores y compañeros de la institución.
Desde sus primeros pasos en el dojo hasta las competencias de mayor nivel, Gómez representa el trabajo silencioso que se hace en los clubes de barrio. En La Matanza, donde abundan las historias de superación a través del deporte, su caso se suma a una larga lista de pibes que eligen disciplinas olímpicas y terminan dejando el nombre del distrito en alto.
El reconocimiento que recibió no es solo un premio al esfuerzo individual: es también un mensaje para los más chicos que entrenan en la misma institución. Muestra que con disciplina y sacrificio se pueden alcanzar metas importantes, incluso en un deporte que no siempre cuenta con el mismo apoyo mediático que el fútbol.
En la zona oeste del Gran Buenos Aires, cada vez más familias eligen el taekwondo como opción para sus hijos. La disciplina ayuda a desarrollar valores como el respeto, la perseverancia y el control emocional, algo que se valora especialmente en barrios donde los chicos necesitan herramientas para crecer sanos y con objetivos claros.
Lyan Gómez se entrena con la misma seriedad que un profesional y ya ha representado al país en diferentes torneos. Su paso por Taekwondo Laferrere fue fundamental: allí encontró el apoyo de entrenadores que creyeron en su potencial desde el principio y lo acompañaron en cada paso de su carrera.
Desde la redacción de Periódico La Barra seguimos de cerca estas historias que muestran el otro lado del deporte local. En Ramos Mejía, La Tablada, San Justo o Gregorio de Laferrere, los clubes de barrio siguen siendo escuelas de vida para miles de pibes. El caso de Lyan es un recordatorio de que el talento puede nacer en cualquier esquina del partido de La Matanza.
El acto de reconocimiento busca motivar a las nuevas camadas de taekwondistas que se suman cada año. Porque cada medalla, cada podio y cada triunfo de un chico de Laferrere es también un triunfo colectivo para toda la comunidad que lo acompaña.