Espinoza advirtió que el ajuste nacional aumenta la presión sobre la salud pública en La Matanza
El intendente de La Matanza y titular de la Federación Argentina de Municipios cuestionó el impacto del recorte nacional, que según sus declaraciones provocó que más de 2,2 millones de personas perdieran cobertura médica y derivaran la demanda hacia hospitales y centros municipales.
El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, volvió a poner el foco en las consecuencias locales del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional. En declaraciones difundidas este jueves 20 de agosto, el jefe comunal alertó que la pérdida de cobertura médica y las dificultades para acceder a medicamentos están incrementando de manera notable la demanda sobre los hospitales y centros de salud públicos del distrito.
Según el planteo de Espinoza, quien además preside la Federación Argentina de Municipios (FAM), una parte importante de la población que antes contaba con obra social o prepaga ahora se ve obligada a recurrir al sistema público. Esto se suma a las complicaciones para afrontar el costo de tratamientos y remedios, lo que termina recayendo directamente sobre los municipios.
El intendente mencionó que más de 2,2 millones de personas habrían perdido su cobertura médica en el país, una cifra que repercute de lleno en distritos como La Matanza, donde los efectores municipales deben absorber esa demanda extra en consultas, internaciones y provisión de medicamentos.
El tema de los adultos mayores y los afiliados de PAMI ocupó un lugar central en sus críticas. El programa de medicamentos del organismo previsional, que incluye coberturas de hasta el 100% en ciertos casos y subsidios sociales, enfrenta requisitos que muchos jubilados no logran cumplir, lo que genera mayor presión sobre la atención primaria y los hospitales locales.
Desde hace meses, varios intendentes bonaerenses vienen reclamando al Estado nacional un refuerzo en la provisión de insumos, vacunas y programas sanitarios. En mayo de este año, más de 60 jefes comunales se reunieron con el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, para analizar precisamente este impacto.
Espinoza subrayó que provincias y municipios están asumiendo responsabilidades crecientes sin recibir los recursos necesarios. En distintas localidades bonaerenses, incluido el propio partido de La Matanza, se aprobaron durante 2026 resoluciones que expresan preocupación por el financiamiento sanitario y la continuidad de programas nacionales.
Para el titular de la FAM, el problema no se limita al gasto de bolsillo de las familias. Cuando una persona deja de atenderse por obra social, el hospital público se convierte en la primera opción, lo que genera colas más largas, mayor consumo de insumos y una sobrecarga general del sistema municipal.
Las declaraciones se inscriben en un debate más amplio sobre el rol del Estado nacional en el financiamiento de la salud y la distribución de responsabilidades entre los tres niveles de gobierno. Mientras los intendentes peronistas bonaerenses alertan sobre el deterioro, desde la administración nacional se defiende la necesidad de reducir el gasto público.
En La Matanza, el municipio continúa sosteniendo sus centros de salud y hospitales con recursos propios, pero Espinoza advirtió que sin una definición clara sobre el financiamiento de los programas nacionales, la situación puede agravarse en los próximos meses. El debate, según todos los indicios, seguirá abierto.